GLASS GETA
Esta pieza forma parte de mis Artefactos de caminar: objetos escultóricos concebidos para activar una acción performativa. Relacionados con la penitencia, con el calvario basado en la acción; gesto sagrado donde caminar es ofrenda, coreografía para la expiación.
La propuesta de Glass Geta recoge la sensación de avanzar sobre lo incierto.
La posibilidad de que puedan romperse bajo el peso del cuerpo me resultaba profundamente seductora. El vidrio es un material duro y frágil al mismo tiempo. En los materiales, la dureza se refiere a su resistencia al rayado; la fragilidad, a su capacidad de fracturarse.
De esa dualidad nace este artefacto. Y, en este caso, el calvario no proviene del cuerpo, sino del propio material: de la desconfianza que inspira, de la incertidumbre que imponen.
Tras semanas buscando a alguien que pudiera calzarlas, conocí a Tamiko-san en un onsen en las colinas de Kobe. Me enamoró su energía y su lenguaje corporal. Le pregunté si querría ser la modelo de la pieza, y aceptó sin dudar.
Su físico, su edad, sus gestos y su historia encarnaban todo lo que esta obra quiso expresar desde el principio. Al final, estas geta imposibles encontraron a su dueña natural.
Las Glass Geta han sido creadas junto al artesano Ferrán Collado.
Ficha técnica
— Glass Geta realizadas en vidrio óptico
— Tiras trenzadas a mano en nylon de 0,9mm
— Modelo, Tamiko San / algo más de 80 años /
Kobe, Japón · 2024







